Qué es el autismo

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 ¿Qué es el autismo?

“Tener autismo no significa no ser humano, sino significa ser diferente. Significa que lo que es normal para otros no es normal para mí, y lo que es normal para mí no es normal para otros. En cierto modo estoy mal equipado para sobrevivir en este mundo, igual que un extraterrestre sin manual de orientación. Pero mi personalidad está intacta. Mi individualidad sin daño alguno. Le encuentro significado y valor a la vida y no quiero ser curado de mí mismo… Reconoce que somos igualmente extraños el uno para el otro y que mi forma de ser no es sólo una variante dañada de la tuya… Cuestiona tus conclusiones. Define tus condiciones. Colabora conmigo para construir puentes entre nosotros” Jim Sinclair (1992)

 

Los trastornos del espectro del autismo afectan a 1 de cada 166 recién nacidos y se manifiestan por una tríada de dificultades en la comunicación, las relaciones sociales y un conjunto de intereses restringidos. Con apoyos, las personas con trastornos del espectro del autismo pueden participar plenamente en la comunidad y desarrollar al máximo su potencial. Tres de cada cuatro personas con autismo tienen dificultades

 

El continuo del Autismo

Al igual que no existen dos personas sin autismo iguales, tan poco existen dos personas con autismo idénticas. De hecho, existen tantos ‘autismos’ como personas con autismo. El autismo es un continuo (o espectro) que hace que las personas que lo padecen cuenten con diferentes puntos fuertes y puntos débiles.

Diferencias entre el Autismo y el Síndrome de Asperger

En la actualidad (2008), no existe consenso sobre si el denominado ‘Autismo de Alto Funcionamiento’ y el ‘Síndrome de Asperger’ son una misma condición. De hecho, Hans Asperger en su artículo original de 1944, denominó ‘Autismo’ al síndrome que él describió en cuatro personas a las que atendía. El Manual de Diagnóstico y Clasificación DSM-IV recoge el autismo y el Síndrome de Asperger bajo la categoría de Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD), como dos condiciones diferentes de dicha categoría. Sin embargo, en una revisión del trabajo de Hans Asperger, los autores Miller y Ozonoff (1997) encontraron que, sorprendentemente, conforme los criterios de diagnóstico del DSM-IV, los 4 casos descritos por Hans Asperger se correspondían con ‘Autismo’ y no cumplían los criterios para el diagnóstico de Asperger.

Con Apoyos pueden

Cantidad de estudios científicos han demostrado una y otra vez que cuando se proporcionan los apoyos adecuados la mayoría de las personas con autismo desarrollan al máximo su potencial. Resulta fundamental que los apoyos se proporcionen desde la edad más temprana, siendo esta condición un factor clave para un pronóstico positivo en la vida adulta, en términos de autonomía y participación en la comunidad. Las personas con autismo pueden necesitar apoyos educativos, apoyos para la comunicación, apoyos para la autonomía personal, apoyos para las relaciones sociales, apoyos para la integración laboral… Sabemos que con apoyos pueden, y por eso nuestra actividad principal se centra en proporcionar estos apoyos a nuestros asociados.

Calidad de Vida e Inclusión

Los problemas que sufren la mayoría de las personas con autismo no se encuentran tanto en sus características individuales como en las barreras de aprendizaje y participación que suelen encontrar en los diferentes entornos a los que acuden. Así, en muchas ocasiones, los apoyos que ofrecemos no se dirigen tanto a la persona con autismo como a la adaptación del entorno (cultural y social) al que acude.